Perfil vivo
Todo lo que haces debe quedarse en tu carta.
Si compartes un granito, ayudas a alguien, completas una pausa, haces un trueque o publicas una obra, tu perfil debe recordarlo. No como trofeo vacío. Como memoria de camino.
El perfil será una carta de alma: qué puedes aportar, qué necesitas, qué buscas, qué has hecho y cómo pueden contactar contigo.
